Qué ver en Alicante

Escrito el 12 de Octubre de 2011 por turisticut

Alicante es tierra de hondas tradiciones como la fiesta de Moros y Cristianos, una de las más populares del Levante. La otra festividad por excelencia es la Noche de San Juan, el 24 de junio. Ésta tiene como protagonistas a las hogueras en las quese queman los ninots (monumentos de cartón piedra) que, previamente, han sido expuestos días antes en las calles de la capital alicantina.

La animación de Alicante se perpetúa a lo largo del año gracias a su condición de centro turístico, a tan sólo unos pocos kilómetros de las playas de San Juan y localidades como Santa Pola, Torrevieja, Jávea, Altea, Denia, etc. En cualquiera de ellas es posible encontrar una amplísima oferta de alojamientos y a cualquiera de ellas es ideal desplazarse en un coche de alquiler, que puedes reservar cómodamente en el aeropuerto de Alicante.

Además, a lo largo del litoral alicantino se puede encontrar una docena de campos de golf que permiten disfrutar de este deporte con magníficas vistas al Mediterráneo.

En Alicante existen numerosos tesoros naturales que merece la pena visitar. A medio camino entre Alcoi e Ibi, en la Sierra del Menejedor, se encuentra el Parque Natural de Carrascal de la Font Roja. De gran importancia ecológica son también los Parques Naturales de El Fondo, Lagunas de la Mata y Torrevieja, Montgó, Penyal d’Ifac, Salinas de Santa Pola y Marjal de Pego-Oliva. En el interior de la provincia se puede conocer la ciudad de Elche y su palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Pero la visita quedaría incompleta si no se probaran los estupendos arroces, que por estas comarcas se cocinan de múltiples y originales formas: arroz a banda (arroz con pescado), arroz negro (con sepia), arroz al horno, etc. También hay buenos pescados y mariscos. De postre, nada mejor que el pan de higo (pasta de higos secos), turrón (dulce hecho de almendras tostadas, miel y azúcar) y helados de Jijona. Estas comidas pueden ser acompañadas con los vinos con Denominación de Origen Alicante, de entre los que destaca el Fondillón, un vino de licor viejo muy apreciado como vino de postre.

La gastronomía española un lujo para sus visitantes

Escrito el 19 de Agosto de 2011 por turisticut

La gastronomía española, su variedad y su calidad,  es uno de los principales atractivos turísticos para todos los turistas que recorren nuestra geografía cada año. Tanto los productos de la tierra, conocidos internacionalmente como el aceite o el jamón, como la calidad de sus maestros cocineros. La conjunción de estos valores convierten a la cocina en España en una de las más importantes a nivel internacional.

La comida española cuenta con muchas especialidades a lo largo de su territorio. En Galicia, por ejemplo, podemos disfrutar de una variedad gastronómica espléndida. Podemos comer el mejor marisco del país con piezas como las nécoras, cigalas, bogavantes, bueys, centollos o pescados; podemos degustar su fantástico pescado y carne; o degustar otros productos típicos de la tierra como la empanada gallega o el caldo. Sin duda, una de las mejores elecciones si queremos comer bien en España.

Otra corriente gastronómica espectacular es toda la que recorre el Mediterráneo, considerada una de las dietas más sanas del mundo. Una buena ensalada con tomate, atún, olivas y rociado con aceite es un buen ejemplo de comida Mediterránea en Cataluña o la Comunidad Valenciana. Algunos de los platos típicos en Cataluña son el pan con tomate untado y aceite, el embutido como el fuet, un abanico importante de verduras y hortalizas cocinadas a la plancha o a la brasa, los deliciosos calçots o la crema catalana, entre muchos otros. En Valencia, la paella y todo tipo de arroz o la horchata son pequeños ejemplos de sus platos más conocidos.

Si nos vamos a Castilla, encontramos otras variedades interesantes de platos muy sabrosos y copiosos como la morcilla de arroz o cebolla, el chorizo, la cecina o la sopa de ajo, riquísima. En el sur de España no podemos dejar de probar el gazpacho andaluz y el salmorejo, los guisados y potajes, el cabrito o los callos.

Si a todos estos platos les unimos las buenísimas cosechas de vino que recorren todo el territorio, desde el Priorat catalán al Mencía gallego o el Ribera del Duero de Castilla y León o el Rioja, las posibilidades de comer y beber bien se amplían si cabe más.

No lo dudes, si visitas o recorres España en coche propio o coche de alquiler, no abuses de la comida rápida y, de vez en cuando, prueba y descubre su variada gastronomía.

Vía Dónde Viajar

Qué hacer y qué comer en Alicante

Escrito el 12 de Abril de 2011 por turisticut

Alicante es tierra de hondas tradiciones como la fiesta de Moros y Cristianos, una de las más populares del Levante. La otra festividad por excelencia es la Noche de San Juan, el 24 de junio. Ésta tiene como protagonistas a las hogueras en las que se queman los ninots (monumentos de cartón piedra) que, previamente, han sido expuestos días antes en las calles de la capital alicantina.

La animación de Alicante se perpetúa a lo largo del año gracias a su condición de centro turístico, a tan sólo unos pocos kilómetros de las playas de San Juan y localidades como Santa Pola, Torrevieja, Jávea, Altea, Denia, etc. En cualquiera de ellas es posible encontrar una amplísima oferta de alojamientos y a cualquiera de ellas es ideal desplazarse en un coche de alquiler que puedes reservar cómodamente en el aeropuerto de Alicante.

Además, a lo largo del litoral alicantino se puede encontrar una docena de campos de golf que permiten disfrutar de este deporte con magníficas vistas al Mediterráneo.

En Alicante existen numerosos tesoros naturales que merece la pena visitar. A medio camino entre Alcoi e Ibi, en la Sierra del Menejedor, se encuentra el Parque Natural de Carrascal de la Font Roja. De gran importancia ecológica son también los Parques Naturales de El Fondo, Lagunas de la Mata y Torrevieja, Montgó, Penyal d’Ifac, Salinas de Santa Pola y Marjal de Pego-Oliva. En el interior de la provincia se puede conocer la ciudad de Elche y su palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad.

Pero la visita quedaría incompleta si no se probaran los estupendos arroces, que por estas comarcas se cocinan de múltiples y originales formas: arroz a banda (arroz con pescado), arroz negro (con sepia), arroz al horno, etc. También hay buenos pescados y mariscos. De postre, nada mejor que el pan de higo (pasta de higos secos), turrón (dulce hecho de almendras tostadas, miel y azúcar) y helados de Jijona. Estas comidas pueden ser acompañadas con los vinos con Denominación de Origen Alicante, de entre los que destaca el Fondillón, un vino de licor viejo muy apreciado como vino de postre.

Vía spain.info.com

¿Qué hacer en Málaga?

Escrito el 6 de Abril de 2011 por turisticut

Una buena época para visitar Málaga es durante la Semana Santa. Esta fiesta, declarada de Interés Turístico Internacional, sobresale por sus monumentales pasos y por el fervor popular que despierta en cada barrio. Una de las mejores opciones de alojamiento en la capital malagueña pasa por el Parador de Málaga Gibralfaro, ubicado junto al Castillo. Conviene, sin embargo, reservar alojamiento con suficiente antelación durante esas fechas.

En sus alrededores, Málaga invita a recorrer una provincia marcada por los fuertes contrastes existentes entre los pueblos del interior y la costa. Si llegas en avión, una buena opción es reservar en el aeropuerto un coche de alquiler para desplazarte a tu aire. La Costa del Sol se encuentra jalonada por poblaciones de gran tradición turística, como Benalmádena, Torremolinos, Fuengirola, Marbella o Estepona. En este litoral también es posible disfrutar de establecimientos hoteleros como el Parador de Málaga Golf o el de Nerja.

Los amantes del golf tienen un aliciente más para visitar Málaga, ya que dispone de una treintena de campos repartidos por toda la provincia, algunos de los cuales figuran entre los mejores de Europa.

En el interior de la provincia existen varios espacios naturales, como el Parque Natural de Los Alcornocales-Sierra del Aljibe, el Parque Natural de los Montes de Málaga o el Parque Natural de la Sierra de las Nieves. Los paradores de Ronda y Antequera destacan dentro de la oferta hotelera del interior de la provincia. Los productos del mar y del interior dan lugar a una gastronomía muy variada. En la costa, el plato más conocido es el “pescaíto frito” (pescado frito), aunque también son típicos, entre otros, el arroz a la marinera, el rape con patatas y la cazuela de fideos.

Las sopas ocupan un lugar de privilegio en la cocina malagueña, con especialidades como el gazpachuelo (sopa a base de patata y mayonesa) y el gazpacho malagueño o ajoblanco (especie de sopa fría con almendras, aceite, ajos y uvas). Estas recetas pueden acompañarse con los vinos con Denominación de Origen Málaga.

Vía spain.info.com

Turismo Gastronómico de Galicia

Escrito el 19 de Octubre de 2010 por turisticut

Galicia apuesta por el Turismo Gastronómico.

En un entorno rural, costero o urbano, son muchos los bares, las cantinas y los restaurantes que encontrarás preparando sus fogones para ofrecerte lo mejor de su cocina. En Vivegalicia encontrarás un recorrido por los sabores y aromas más característicos de Galicia, desde el marisco y el peixe de Ría de la costa, hasta los sabores de nuestros guisos y cocidos de interior que con una elaboración sencilla te transportarán a la esencia de esa rica tierra.

La gastronomía constituye hoy una de las opciones más apreciadas a la hora de viajar. Por sí misma mueve masas en ocasiones puntuales, pero la actividad turística necesita siempre de ideas innovadoras y exclusivas, que podrás incluir en tus expectativas de ocio. Nadie puede negar la variedad de productos y recetas que llevan la etiqueta de Galicia y que encantan todo tipo de paladares.

Vía missviajes.com

Japón, destino exótico por excelencia

Escrito el 11 de Agosto de 2010 por turisticut

Japón es, en pleno siglo XXI, el destino exótico por excelencia de Asia. No tanto por la geografía de sus islas -que también- o por el mundialmente conocido Monte Fuji (al que hay que subir, al menos, una vez en la vida pero no dos, según la tradición japonesa) sino por su ecléctica mezcla entre tradición y vanguardia, entre lo bizarro y lo fascinante, entre la atracción y la revulsión.

La cultura japonesa te puede atraer enormemente hasta decidir incluso establecerte en un país que es ya la isla más poblada del planeta, o bien puede producir un rechazo para no volver jamás.

Es el país por excelencia de las nuevas tecnologías, manejadas por un 99% de población alfabetizada -la más alta del mundo- y de las luces de neón en los rascacielos de megalópolis como Tokio, Osaka y Kobe. “Las mejores vistas” son desde el shinkansen, el tren bala que recorre Japón entero a una velocidad que alcanza los 300 kilómetros por hora.

Tras el paso de la II Guerra Mundial nos encontramos con un Japón reinventado, en el que hasta el rincón más recóndito es aprovechado como espacio para construir en vertical un hotel con habitaciones diminutas formato cápsula-nicho para todos aquellos que hayan tenido la mala suerte de perder el último metro de Tokio y quieran echar una cabezadita antes de ir directos a la oficina la mañana siguiente.

O la última freak invención: bares con gatos para poder acariciarlos mientras saboreas un café espresso ya que en un piso medio no queda espacio ni para convivir con un animal de compañía, o para todos aquellos que no quieren pasar las horas de soledad entre cuatro paredes.

La gastronomía de Japón merece capítulo aparte. Después de la exquisita cocina de Perú, puede que la japonesa sea todavía una gran desconocida para la inmensa mayoría de los occidentales, ya que no sólo de sushi vive el japonés, sino de una enorme variedad de platos que incluyen los menos populares -y no por ello menos buenos- como katsudon, okonomiyaki, yakiniku, tendon o yakisoba.

Por mi parte me quedo con el okonomiyaky, ¿y tú? Si visitas la isla y tienes el placer de probar cualquiera de estos exquistos bocados, me encantaría que me contaras cuál de ellos prefieres, ¿lo harás?

Vía 3viajesaldia.com

Mini-Guía para comer y beber en Menorca

Escrito el 20 de Mayo de 2010 por turisticut

El viajero que visite Menorca debe saber que en la isla predomina la cocina elaborada a base de frutos del mar, pero a diferencia de otros destinos turísticos mediterráneos, estos platos, además de elaborados con arroz preparado en todas sus formas, incorporan legumbres y algunos tubérculos. También son típicos de Menorca los asados de carne, los postres dulces y el queso elaborado en forma artesanal. En consecuencia la oferta gastronómica es mucho más rica y variada.

Pero, como pasa como en toda localidad turística importante, en Menorca también es posible encontrar restaurantes donde se sirve comida internacional. Se conoce que estos establecimientos surgieron con la finalidad de cubrir la demanda de platillos de todos los rincones del mundo.

Y si se trata de bebidas, al contrario de lo que podría pensarse, en Menorca no es el vino lo más consumido y demandado por la población, sino la ginebra, cuyo origen data de la ocupación inglesa.

A continuación te propongo una Mini-Guía para comer y beber en Menorca, con los restaurantes y bares más recomendados de esta maravillosa isla.

Café Balear
Está en Ciutadella, en Pla de Sant Joan. Café Balear es uno de los restaurantes de comida local más recomendados de Menorca, pues cuenta con más de 3 décadas sorprendiendo a su clientela con los más frescos productos marinos. Esto es posible gracias a que Café Balear es dueño de una pequeña embarcación, cuya tarea es proveer al restaurante de sus ingredientes más preciados.

Café Balear permanece abierto todos los días del año, incluso los días festivos.

Grill Pizzería Cuore
Está ubicado en plena avenida Los Delfines, una de las más transitadas del municipio de Ciutadella. Sirve comida italiana, sobre todo pizzas, aunque también incluye en su menú algunos asados de carne.

Grill Pizzería Cuore destaca por su carta variada y por contar con algunas comodidades dentro de sus instalaciones.

Café Alba
Se encuentra en el municipio de Mahón, en en Moll de Llevant. Café Alba sirve comida tradicional menorquina, destacando por sus platos elaborados a base de pescado. Este establecimiento consta de dos salones principales: el comedor y la terraza.