Escapada en coche por La Rioja

Escrito el 4 de Octubre de 2009 por turisticut

La ventaja de viajar en coche propio o de alquiler es que para disfrutar de unas vacaciones no es necesario esperar.  El coche te permite ir a tu ritmo y aprovechar al máximo tus vacaciones de otoño, una buena época para realizar una “Escapada en coche por La Rioja y descubrir los paisajes y secretos de este vino mundialmente famoso.

Iniciamos nuestra escapada en las famosas calles Laurel y San Juan de Logroño o, si lo prefieres, en la calle de la Herradura de Haro, una zona ideal para disfrutar de excelentes tapas y el mejor vino.

Una visita al Museo de la Cultura del Vino Dinastía Vivanco, situado en Briones, te ofrece la posibilidad de aprender muchísimas curiosidades sobre el vino de forma divertida. Es el turno de visitar la capital histórica de la Rioja Alavesa, la histórica Villa de Laguardia. Imprescindible es admirar la portada gótica policromada de Santa María de los Reyes.

Olvidándonos del vino por un momento, visita cultural obligada son los monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla, Patrimonio de la Humanidad. En el Monasterio de Suso, el más antiguo, situado entre montes, los eremitas del Medievo escribieron en sus “scriptorium” las primeras palabras en castellano y en euskera. El Monasterio de Yuso, más grande y rico, acoge en su interior el aula de la lengua castellana y una gran biblioteca única. Una vez en San Millán, podemos acercarnos a visitar la Catedral de Santo Domingo de la Calzada.

Y entre tanto, no olvidemos parar el coche de vez en cuando y disfrutar del paisaje, de las gentes y de la hospitalidad riojana. Y al acabar, llévate un tesoro: una botella de Rioja especialmente elegida, ahora que el vino de La Rioja no tiene secretos para ti.

Vía dondeviajamos.com

Desembarco Viquingo en Catoira

Escrito el 31 de Julio de 2009 por turisticut

desembarco-vikingo-en-catoiraEste fin de semana se celebra en Catoira (Pontevedra) el Desembarco Vikingo. Una fiesta tradicional cuyo “número fuerte es el desembarco vikingo que presencian millares de personas desde las Torres de Catoira y  el nuevo puente sobre la Ría de Arosa, que une las provincias de La Coruña y Pontevedra. Sobre las doce del mediodía hace su aparición en la ría el ‘drakkar’ vikingo, un pesquero hábilmente disfrazado con banderas, escudos, telas, armas de combate y una terrorífica cabeza de dragón en la proa. En su cubierta los vikingos (protagonizados por jóvenes de la zona) danzan entre cantos y gritos, preparándose para el asalto a la fortaleza con lanzas de madera, hachas de verdad, cascos con grandes cuernos, y barbas y pieles cubriendo su torso semidesnudo. A los ojos de los asistentes bien podría tratarse de una expedición del legendario Eric el Rojo, recién llegado de Normandía para traficar con pieles de focas, dientes de morsa o esclavos”.

De cualquier modo, de lo que tratan los festeiros y los vikingos es de dar cuenta de los cientos de litros de vino y kilos de mejillones que se regalan o venden en los puestos instalados al efecto, junto con sardinas, pulpo y empanadas.”

La escena se repite desde hace más de cuarenta años —siempre elprimer domingo del mes— cuando un grupo de amigos la inventó tras una noche de juerga.

Vía galinor.es