Viaje al salvaje norte de Portugal

Escrito el 6 de Febrero de 2011 por turisticut

Portugal es un país con un atractivo natural incontestable, además de un patrimonio cultural impresionante. El sur es ideal para los que buscan playas y animaciones. El norte es perfecto para los turistas que quieran visitar un lugar exótico y auténtico.



El norte de Portugal es salvaje

El valle del Douro y el Minho, con sus paisajes de bosques, viñas y montañas infinitas, esconden muchos castillos e iglesias de estilo barroco y romano. La región del vinho verde y del vino de Oporto, delimitada por la frontera española y por el río Douro, tiene un clima duro y bastante lluvioso. Es característica por su entorno natural salvaje y el peso siempre presente de las tradiciones. El río del valle del Douro surca el norte entre las montañas y los puertos para llegar a la desembocadura atlántica, cerca de Oporto. En el oeste, en la región del Minho, el verde de las viñas es imponente y las iglesias se cuentan por decenas. El fervor católico forma parte también del paisaje. En el interior, las altas mesetas de la región de Tras-os-Montes imponen sus paisajes áridos y desiertos. Los pocos pueblos construidos con granito, casi en la misma roca, muestran perfectamente la omnipotencia de la naturaleza sobre el hombre.

Oporto, menos famosa que Lisboa pero igual de atractiva, es la capital del norte del país, cuyo centro histórico es patrimonio mundial de la Unesco y aún se está restaurando. Toda la zona cercana al río Douro es todavía muy típica. En el casco antiguo, la iglesia Sao Francisco, un antiguo convento franciscano del siglo XIII, es una representación perfecta de los estilos gótico y barroco muy flamígero (200 kilos de oro recubren las columnas trabajadas y las paredes).

La iglesia de los Clérigos es curiosa, con su torre de granito con forma de candelabro de una altura de 76 metros. El puerto, los mercados, sobre todo el de pescado, y el museo Soares dos Reis de arte del siglo XIX se merecen una visita.

El vino de Oporto envejece enfrente de la ciudad que le dio su nombre, en la otra orilla del Douro, en Vila Nova de Gaia. Aquí las calles están llenas de bodegas que pertenecen a unos cincuenta fabricantes de vino de Oporto, de las que algunas abren al público.

Vía Easy Viajar

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