Una ruta romántica por Baviera

Escrito el 8 de Febrero de 2010 por turisticut

Mi propuesta de hoy es una Ruta romántica por Baviera (Romantische Strasse), un inolvidable recorrido por lugares donde la historia ha escrito páginas memorables de batallas, caballeros, príncipes y princesas, que se extiende 290 kilómetros desde Würzburg hasta Füssen, en la frontera con Austria,

residenzLa ruta se inicia en Wurzburg, famoso por su glorioso palacio barroco “la Residenz“. El palacio fue creado por el arquitecto Balthasar Neumann en 1720, sufragado por los príncipes obispos que harían de ella su casa. En cuanto uno entra en la Residenz, la presencia de una monumental escalera, la más grande del país, nos recuerda que nos encontramos ante uno de los edificios más suntuosos de Europa. Continuamos visitando la ciudad,  poseedora de uno de los cascos históricos más bellos de Europa, recorriendo su Catedral, la Plaza del Mercado, y el viejo puente sobre el río Maine que cruza la ciudad.

lauda-koenigshofenA 30 kilómetros de Wurzburg, atravesamos Tauberbischofsheim, la principal ciudad del distrito de Main-Tauber. Protegida por el Valle del Tauber, es una de las ciudades más antiguas de la Ruta. Allí visitaremos su centro histórico y el Castillo Kurmainz y su Torre Turmer y nos dejaremos sorprender por el curioso edificio del Ayuntamiento en la Plaza del Mercado. A sólo 10 kilómetros de aquí se halla Lauda-Königshofen, otro pueblo rodeado de viñedos, con magníficos caldos, con maravillosos puentes, casas de madera casi salidas de un cuento de niños, y sobre todo encantadoras rutas de senderismo alrededor del pueblo.

Seguimos nuestra ruta, atravesando Bad Mergentheim, la antigua ciudad de residencia de los Caballeros Teutónicos, con su Castillo de la Orden Teutónica y otro centro histórico completamente de madera, arracimado en torno al Ayuntamiento de estilo renacentista. Llegamos a Wikersheim, sede de los Condes de Hohenlohe, con enormes jardines al estilo de Versalles, hasta acercarnos a Rottingen, una pequeña ciudad rodeada de fortificaciones y torres que se ve realmente preciosa desde la carretera, destacando sobremanera por encima de los tejados de sus casas la figura del Castillo Brattenstein. No dejéis tampoco de visitar aquí su centro histórico, igualmente de madera como el de sus vecinos.

Nuestro siguiente lugar de paso es la pequeña ciudad medieval de Creglingen, dormida entre montañas, con su Barrio Judío y el Parque Munsterseen, un lugar precioso para pernoctar en sus casitas rurales. Así llegamos a otro de los puntos clave de esta Ruta Romántica, Rothenburg ob der Tauber o el castillo rojo sobre el Tauber, uno de los pueblos medievales mejor conservados de toda Europa. Una ciudad preciosa con flores que cuelgan desde las jardineras de las ventanas, casas inclinadas con entramado de madera, murallas de más de kilómetro y medio de largo y un ayuntamiento del siglo XIII.

feuchtwangen_marktplatzAtravesando el Castillo de los Príncipes de Hohenlohe en Schillingsfürst, llegamos a Feuchtwangen, en el kilómetro 130 de nuestra Ruta, donde se celebra una de las Fiestas más importantes de Baviera. A su lado, Dinkelsbühl, con un precioso casco histórico con 16 torres, fortificaciones, un precioso y enorme molino, y los encantadores Rothenburger, estanques que se extienden a lo largo de la muralla. Durante la noche aún se puede ver un vigilante que recorre el casco antiguo de la ciudad con un farol en la mano.

Llegamos así a Nordlingen, otra ciudad medieval que alberga el mejor templo de la arquitectura rococó, el Wieskirche, que se alza maravilloso en su prado alpino, y la Iglesia de San Jorge, con su campanario de 90 metros de altura, desde cuya altura un pregonero anuncia las noticias acaecidas en la ciudad. A pocos kilómetros de allí el pequeño pueblo de Harburg nos recibe con su imponente fortaleza de tejados en cono rojo, uno de los castillos mejor conservados de toda la Ruta.

Uno de las últimas destinos de esta ruta romántica por Baviera es Ausgburgo, una de las ciudades alemanas más antiguas, fundada por el Emperador Augusto hace 2000 años. Y concluyendo ya el maravilloso paseo medieval, visitamos los castillos reales de Ludwig, los de Hohenschwangau y Neuschwanstein, ya en el extremo sur, lindando con la frontera austríaca.

Vía sobreturismo.com

Deja un comentario